Los gatos en el antiguo Egipto.

Spread the love

Sharing is caring!

Farah leyeli Zeraoui

portaducaLos primeros descubrimientos paleontológicos sitúan los primeros focos de domesticación de los gatos en Egipto hacia el 2000 a. e.c., pero el descubrimiento en 2004 de los restos de un gato al lado de los de un humano en una tumba en Chipre aplaza el inicio de esta relación de 7500 a 7000 años a. e.c. El gato descubierto presenta una morfología muy cercana a la del gato salvaje africano, sin las modificaciones del esqueleto debidas a la domesticación: se trataba de un gato acostumbrado, más que domesticado. La cohabitación de los gatos y los hombres se piensa que empezó con la aparición de la agricultura, debido a que el almacenaje del cereal atrajo a los ratones y a las ratas, que a su vez atrajeron a los gatos, sus depredadores naturales.
Los antiguos egipcios usaban para llamar al gato la onomatopeya « miou», cuya transcripción es miw en masculino y miwt para el femenino (en el español usamos esta onomatopeya en el verbo maullar). A las gatas hembra se les llamaba techau (de este término deriva chaus, que ahora denomina al gato salvaje de Egipto y Asia: el Felis chaus).

gatos-antiguo-egipto
Los gatos eran animales muy protegidos, no se le permitía el castigo, de hecho maltratarlo podía llevar aparejado la pena de muerte, incluso, en situaciones de peligro, se salvaba primero al gato antes que al propio humano. Existía la creencia que poseían cualidades mágicas, precisamente por la facultad de dilatar las pupilas o que sus ojos brillen en la oscuridad; la muerte de un gato suponía un auténtico duelo, se realizaban ceremonias solemnes, eran momificados y merecedores de grandes funerales a modo de ofrenda para sus dioses.

En las cortes de Egipto el gato era idolatrado, antes los sacerdotes consagraban sus atenciones al león, pero éste era feroz y pesado, y el gato no tuvo problemas para imponerse. Los sacerdotes lo utilizaban en sus prácticas mágicas y le otorgaban el cargo de defensor de Osiris y de la diosa Isis.

Los gatos siameses
origen-palabra-gato-bastetTenían la misión de proteger las ánforas llenas de oro en los templos y que, a causa de mirar permanentemente las vasijas, sus ojos se volvieron bizcos.

Existían criaderos de gatos con la finalidad de seleccionar ejemplares que luego iban a ser sacrificados y momificados en fiestas populares, para así encomendaros a sus dioses.

La primera consagración del gato tuvo lugar cuando la diosa Bastet, símbolo de la fecundidad y de la belleza, se representó con una cabeza de gato. La diosa simbolizaba la luz, el calor y la energía solar, pero también, debido a sus rasgos felinos, representaba el misterio, la noche y la luna. Además, se pensaba que ayudaba a la fecundidad de hombres y animales. Bastet, “la que trae belleza y compasión al mundo”, tenía la cabeza en forma de gato, simbolizaba la fertilidad y maternidad. A ella se le atribuía el poder de hacer que crecieran las cosechas de trigo y cebada, así como la capacidad de proteger a los seres humanos de la enfermedad y los malos espíritus. El festival en honor de la diosa Bastet se celebraba el 31 de octubre.

Los egipcios querían tanto a Bastet que la convirtieron en la diosa doméstica y protectora de mujeres, niños y de los gatos del hogar. Las imágenes de Bastet la muestran con una cabeza de gato negro con orejas puntiagudas. Por vestimenta lleva una larga capa y frecuentemente carga una canasta que a veces contiene unos gatitos. Porta un escudo, y una sonaja llamada sistrum. Las mujeres embarazadas cargaban amuletos de la diosa-gato Bastet para que las protegiera con su escudo durante el periodo de gestación y las ayudara en el momento de dar a luz. Asimismo, se sacudía la sonaja sagrada de Bastet sobre las camas de las madres para ahuyentar a los espíritus malignos.
Cuenta la mitología egipcia, que Ra, dios del sol, envío a la tierra a Sekhmet, “la poderosa, la fuerza contra la que ninguna otra prevalece, la diosa de la guerra con cabeza en forma de león“, para así luchar y defender a su padre frente a la subversión humana, ésta decidió aniquilar sin compasión a los hombres y Ra, para amansar a Sekhmet, nuevamente envió al guerrero Onuris, que la pacificó, convirtiéndose así en la diosa Bastet, por eso dicen, que cuando se enfada, toma el aspecto en forma de león. A Bastet se le asociaba con el ojo izquierdo de Ra, del dios solar; Sekhmet era el ojo derecho.

800px-sfec-kom_ombo-2010-05-078_2
El culto y la preocupación por el bienestar del gato se transmitían de padre a hijo. Los funerales de los gatos se colmaban de todos los honores de estado y la familia a la que pertenecía guardaba luto y se afeitaba las cejas. Cuanta más rica era la familia, más importantes eran los funerales y más suntuoso era el sarcófago. En 1890 se descubrieron en Tell Basta, la antigua Bubastis, en otro tiempo capital de Egipto, más de 300 000 momias de gatos. Estaban aún guardadas en sus pequeños cofres de madera esculpida o rodeadas de juncos colorados y entrelazados. Los cuerpos estaban envueltos en bandas de colores ricos y variados, y tenían la cara cubierta con una máscara sobre la que se podía distinguir el hocico, los ojos, las orejas y los bigotes. Como ellos creían en la reencarnación, solían colocar en la tumba ratones momificados para que tengan comida al reencarnar, tal como hacían con los humanos.

También había sarcófagos reales de gatos, como el de Osiris Tamiat, gato del príncipe Tutmosis, el cual estaba ricamente adornado, con materiales lujosos, hecho en piedra caliza y los velos que envolvían la momia del gato destacaba por sus preciosos diamantes y hermosas gemas.

porque-los-egipcios-adoraban-los-gatos_opt
En el Antiguo Egipto los gatos cuidaban las puertas de los templos y se usaban para alejar el mal. También se ponían estatuas de gatos en las casas, pues para ellos, los gatos podían impedir la entrada de espíritus malignos, se consideraba que poseían poderes mágicos y de protección, según estas antiguas creencias se decía que el gato todo lo ve.

Era tal la veneración, que las leyes egipcias prohibían sacar del país los gatos y los protegían contra los malos tratos y la muerte. Matar un gato significaba condenarse a la pena de muerte.

Las mujeres de la época, se maquillaban los ojos imitando los rasgos alargados de los ojos gatunos. Ya que los gatos en sí, eran considerados el símbolo máximo de belleza y gracia.

BIBLIOGRAFÍA:

CUVALIER, Jean. (2011). Gatos: libro sorpresa para los amigos de los gatos. Barcelona, España: LAROUSSE.
HENU, Ahmed. (2009). Sacred Animals in Ancient Egypt. Museo del Cairo.
MORTIMER, Anne. (2007). Gatos, libro regalo para los amantes de los gatos. Barcelona, España: RBA Libros
OLDFIELD, Howey M. (1991). El gato en la mitología, en la religión y la magia. Barcelona, España: EDICOMUNICACIÓN.
POLLARD, Michael. (2005). Gatos, Razas, Cuidados, Historia. Barcelona, España: Paragon.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE