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Los gigantes están por unir fuerza, que sea una nueva era dorada para el ser, seamos parte de un momento de la historia hagamos que se cuente un buen futuro para todos. En honor y en amor a los que nos acompañaron y partieron en paz con nuestras bendiciones, y para darle un buen regalo a los que se quedan con nosotros a construir esta segunda oportunidad que la vida nos da de construir un mejor presente.

Un nuevo sol nacerá como cada nuevo ciclo, una nueva historia para contar, gracias por tantas velas, cantos y muestras de cariño. Seamos más que testigos de una nueva era, mejor los constructores y co-creadores de esa nueva era.

Desde el 21 de diciembre y durante toda esa semana, los planetas Júpiter y Saturno se alinearán tan cerca que parecerán una sola estrella brillante en el firmamento nocturno, un fenómeno que los astrónomos consideran es la estrella de Belén, la cual se podrá ver a lo largo de esos días. La última vez que este extraño evento sucedió fue en la Edad Media, en el año 1226. Fue el astrónomo Johannes Kepler, quien sostuvo la hipótesis de que la llamada estrella de Belén, esa en la que se hace referencia en la historia de los Tres Reyes Magos en el Nuevo Testamento, era en realidad una rara alineación triple entre los planetas Júpiter, Saturno y Venus.

El 21 de diciembre de 2020 Júpiter y Saturno llegarán a estar a tan solo 0,1º de distancia. Los tendremos en su punto más cercano desde 1623.

Cabe mencionar que este acercamiento es simplemente una cuestión de perspectiva. En realidad, la distancia entre ambos planetas será de casi 800 millones de kilómetros. Sin embargo, desde la posición de la Tierra, Saturno se encontrará detrás de Júpiter. Los tres planetas, la Tierra, Júpiter y Saturno estarán prácticamente en línea, aunque se encuentren separados por enormes distancias.

CONJUNCIÓN JÚPITER Y SATURNO: La Gran Mutación

Según Messhallah, uno de los padres de la astrología árabe: “La conjunción de Saturno y Júpiter es la conjunción máxima, esta indica cambios en las sectas, partidos y religiones.” La conjunción se produce aproximadamente cada 20 años pero este año, ambas planetas se acercarán más de lo normal. Este evento no sucederá de nuevo sino hasta el 15 de marzo de 2080.

Cuarenta conjunciones de Júpiter y Saturno generan un período de 800 años divididos en 4 períodos de 200 años aproximadamente cada uno, que responden al orden Fuego, Tierra, Aire y Agua. Mientras los períodos de veinte años en un mismo elemento indican variables dentro de un mismo proceso, por el contrario, las transformaciones generadas por el cambio de elemento dan lugar a una importante evolución de fondo para la humanidad. Cambiará del elemento Tierra (donde se venía produciendo), al elemento Aire. La conexión de Saturno y Júpiter en un nuevo elemento señala el comienzo de un ciclo social.

Desde semanas anteriores, se han ido acercando lentamente hasta acercarse tanto que será dificil distinguirlos a simple vista. El cambio de un elemento a otro se denomina “Gran Cambio o gran Mutación”, y supone el inicio de importantes transformaciones sociales que estarán relacionadas con el elemento implicado y afectarán a los siguientes doscientos años. Durante todo el siglo XX hemos visto que las conjunciones de Júpiter con Saturno se han producido en signos de Tierra. La última, sucedió en el año 2000 en el signo de Tauro y será la última en este elemento. Este año entrará de lleno con Acuario en el ciclo del elemento Aire hasta 2199.

Finaliza un ciclo en un elemento y por lo tanto deberá finalizar aquello que representa. Los signos de Tierra están relacionados con lo concreto, lo práctico, materialista, tangible, con los bienes, la productividad, la economía, la propiedad. Los signos de Aire son humanos, sociales, de asociación e intercambio, de comunicaciones, ciencias, artes, de inteligencia, de humanismo. Podemos asumir que a partir de la conjunción del año 2020 el mundo tendrá una estructura socioeconómica diferente. Las ciencias, la comunicación, las relaciones sociales, e incluso la sociedad probablemente se organicen y sean vistas de otra forma. Este cambio no sólo indicará nuevos arquetipos, sino que señalará de alguna manera el inicio de la Era de Acuario. Los ciclos de Júpiter con Saturno marcan ciclos socio-económicos, religiosos y culturales conocidos desde la más remota antigüedad.

20 de diciembre de 2020. Júpiter sale de Capricornio y entra en Acuario.
21 de diciembre de 2020. Saturno y Júpiter hacen conjunción exacta en el grado 0 de Acuario.
La triple conjunción se deshace.

PROYECCIÓN DE ESTE CAMBIO DURANTE ESTA DECADA

La crisis de principios de la década de los años 20 se desarrollará hacia otros procesos muy distintos hacia la mitad de la década, cuando la energía será muy comunicativa, social e innovadora.
2021: Durante todo el año y hasta finales de diciembre, Júpiter y Saturno estarán juntos en Acuario. Esta unión es muy positiva, pues tendremos la oportunidad de materializar algo innovador para construir una nueva realidad.
2024: Plutón deja Capricornio y entra en Acuario. El proceso de transformación termina y comienza uno nuevo. No afectará a cosas tan estructurales como en Capricornio.

2025: Neptuno deja Piscis y entra en Aries.
2026: Urano deja Tauro y entra en Géminis.

Solsticio de Invierno y La Fiesta de Yule

El mismo 21 de diciembre, a las 4:03 hrs, tiempo de México, se producirá el solsticio de invierno, por lo que no solo será un cambio de elemento, sino también estacional-climático. Al mismo tiempo, será la fiesta de Yule.
YULE – Hemisferio Norte 21-23 de diciembre (puede variar según la tradición).
<Litha para el Hemisferio Sur>
Yule tiene una historia llena de simbolismos y tradiciones, las cuales dieron vida a la navidad que conocemos hoy en día (con sus respectivos agregados judeo-cristianos).

La palabra Yule es de origen escandinavo y quiere decir tronco o rueda. La celebración tiene varios nombres según el lugar y la tradición. Entre esos nombre está Jul, Saturnalia, La Noche más Larga, Solsticio de Invierno, etc. Yule es la noche más larga y fría del año y simboliza el renacimiento del Dios solar después de haber muerto en Samhain.

El invierno representa la muerte, ya que durante esta estación la naturaleza descansa y se resguarda. Mientras que Yule es el heraldo del regreso del dios Sol, que trae calor de nuevo a la tierra y así la naturaleza poco a poco despierte de su ensueño y recupere su vitalidad para renacer totalmente en Ostara (primavera). Mientras los días se iban haciendo más fríos y las noches más largas, las personas en la antiguedad encendían velas y se reunían alrededor de una fogata para atraer de nuevo al sol. Durante estas reuniones, las personas tenían festines, danzas y canciones.

Las ramas de árboles y arbustos de hojas perennes eran cortadas y se llevaban dentro de las casas como símbolo de vida, renacimiento y renovación. Se creía que tenían poder sobre la muerte pues su color verde nunca se iba.

El Acebo representaba lo masculino y normalmente decoraba las puertas, ventanas y chimeneas. Se creía que las hojas puntiagudas del acebo capturaba o protegía de los espíritus malvados del invierno antes de que pudieran entrar a las casas. También representaba al Rey Acebo, que era un símbolo de esperanza y las moras rojas representaban potencia.

El Muérdago representa lo femenino. Sus hojas verdes representaban la fertilidad de la Diosa y sus moras blancas eran el semen del Rey Roble o Dios del Bosque, por lo que era usado como amuleto de fertilidad.

ÁRBOL Y TRONCO DE YULE. El árbol de Yule representaba el árbol de la vida. Se colocaban los regalos que las personas querían recibir de parte de los dioses. Era adornado con ornamentos naturales como piñas de pino, moras y otras frutas que también eran símbolos sagrados para los dioses y diosas. El origen del tronco de Yule comenzó con los antiguos Escandinavos quienes quemaban un enorme tronco de un árbol de Fresno para así honrar al dios Thor. Mientras que en la tradición Celta, se mantenía encendida una hoguera para evitar que los espíritus entraran a las casas. Para mantener esta hoguera encendida, se talaba un gran Roble y era introducido en las casas donde se quemaba primero el tronco y los remanentes eran apartados y almacenados para encender el fuego del año siguiente. Se creía que mientras más se mantenía el tronco quemándose, más rápido regresaría el sol a calentar de nuevo la tierra. Aunque en varias partes del mundo aún se realiza la quema del tronco de Yule, en otras tradiciones solo adornan un tronco pequeño con velas, hojas de acebo y muérdago. Este pequeño tronco es usado como decoración del altar de Yule y como centro de mesa durante la cena. En lugar de quemar el tronco, solo se encienden las velas.

Yule es un momento de convivencia con tus seres queridos, en donde se degusta la abundancia de la última cosecha simbólica realizada en Samhain. Te recomendamos aprovechar junto con la energía de la conjunción para recapitular sobre los meses y años anteriores, al tiempo que haces una renovación y renacimiento simbólico de vida como heraldo de esperanza para comenzar de nuevo y con todo en lo meses que están por venir.

La conjunción nos abrirá un portal a una nueva era, junto con el nacimiento de un nuevo sol. Nos vemos del otro lado.

QUE LA CONJUNCIÓN LES TRAIGA TODOS LOS CAMBIOS NECESARIOS PARA UNA MEJOR VIDA Y QUE PASEN UN FELIZ YULE EN COMPAÑIA DE SUS SERES QUERIDOS, BENDICIONES INFINITAS. 

Por hysteria