El TERROR QUE NOS ASECHA CUANDO DORMIMOS. La subida del muerto: Mito popular o parálisis del sueño

Por Adriana Calzada León

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“Sé muy bien que me hallo en la cama y que duermo, pero también sé que alguien se acerca a mí, me mira, me toca, sube a mi cama se arrodilla sobre mi pecho, me agarra el cuello con sus manos, y aprieta, aprieta …con todas sus fuerzas…trata de estrangularme. Yo lucho abrumado por la horrible impotencia que nos paraliza cuando soñamos; quiero gritar, y no puedo; me empeño en cambiar de postura para liberarme de ese ser que me aplasta y me ahoga y…y no puedo. ¡No puedo! De pronto me despierto, enloquecido, sudoroso. Enciendo una vela. Estoy solo. No hay nadie”.

Fragmento del libro: El Horla, del escritor francés Guy de Maupassant el cual ejemplifica de manera magistral un episodio de la parálisis del sueño.

Esta experiencia, registrada en los anales de la historia del hombre y la literatura universal, nos ha acompañado desde siempre. La tradición popular le ha dado distintos nombres en diferentes partes del mundo: Old Hag (la vieja bruja) en Gran Bretaña, V jek (el demonio que yace sobre el durmiente y oprime el pecho), Phi um (atrapado por un fantasma), Hexendrüchen (brujas que pasan) Alemania y Ha-wi-nulita (ser estrujado por las tijeras) Tailandia. En México y el resto de Latinoamérica se le conoce popularmente como la subida del muerto, experiencia aterradora en la que el durmiente experimenta la sensación de que una entidad maligna se sube a su cama y se posa sobre su pecho hasta casi asfixiarle. El individuo no puede moverse, está paralizado, quiere gritar, pero no puede, quiere moverse pero su cuerpo no le responde, hasta que después de grandes esfuerzos por despertar, por fin lo logra quedando exhausto y con palpitaciones.

Desde la época de los griegos antiguos ya existían relatos sobre este espeluznante episodio del dormir: Horacio, Herodoto y Galeno fueron quienes hicieron referencia a él. En la Edad Media esto dio origen a una fauna “imaginaria”, perniciosa y siniestra que pobló las mentes de los antiguos europeos dando origen y divulgación a dichas criaturas de la noche.

ÍNCUBOS Y SÚCUBOS10612771_711241709021058_7068219902192776173_n

Durante la Edad Media, conocida como la Época del Oscurantismo, la creencia en la hechicería y los pactos con el diablo dieron cabida en toda Europa a unos personajes sobrenaturales servidores de Satán que se hicieron muy populares en los juicios de la San- ta Inquisición dando pretexto a una de las persecuciones más atroces en la historia de la humanidad: La cacería de Brujas. La tradición oral europea les llamó íncubos y súcubos, demonios copuladores que supuestamente hacían de la suyas en los conventos y monasterios tentando en sus lechos a quienes habían ofrendado sus vidas a Dios así el practicando el celibato. Cabe agregar que también fueron argumentos que utilizaron algunos religiosos para ocultar sus contactos carnales ilícitos.

Miles de mujeres en toda Europa, acusadas de brujería, fueron obligadas bajo tormento, a confesar haber tenido relaciones carnales con el maligno (íncubos). Nada de esto se les pudo comprobar, pero era suficiente para que El Santo Oficio, conocido como la Inquisición, las procesara y las quemara vivas en la hoguera. El libro Malleus Maleficarum, mejor conocido como: “El Martillo de las brujas” publicado en Alemania en 1486 por  padre dominico Jacob Sprenger y Heinrich Kramer, es el documento que registró para la posteridad la histeria colectiva y frenesí por la persecución de las “amantes de Satán”.10616026_711241689021060_240025497271426185_n

UNA LUZ EN LA OSCURIDAD.

En la Edad Media el íncubo representaba a una entidad demoniaca que poseía los cuerpos de las mujeres, y a voluntad se transformaba posteriormente en súcubos (demonios con cuerpo de mujer) para seducir a los varones. Fue el mismo Santo Tomas de Aquino quien impulsó esta creencia. Según cuenta una leyenda bretona acerca de Merlín quien fuera el mago de la corte del rey Arturo y figura clásica del mundo mítico celta, éste fue concebido por una monja y un íncubo, aunque también existen otras versiones que se refieren a este personaje como producto de la cópula entre un demonio y la hija célibe de un rey galés. Sin embargo, más allá de esas aberrantes especulaciones la versión más apegada a la realidad es que Merlín fue el hijo bastardo de un rey de Britania.

Dejando atrás el mito de este famoso mago de la antigüedad, es importante aclarar que con el paso del tiempo “se hizo la luz” y la época de la ilustración hizo acto de presencia trayendo consigo como estandartes la razón y la transformación del pensamiento. Así mismo, el surgimiento de la ciencia y la revolución industrial dieron origen posteriormente a la tecnología cuyo desarrollo ha llegado hoy en día a niveles inconcebibles para nuestra especie.

Gracias  a la ciencia médica, en especial a la psiquiatría y la neurología es que se ha podido dar una explicación científica a eso que nos paraliza mientras dormimos”. Son las clínicas del sueño las que se han encargado de estudiar e investigar a fondo lo que nos atormenta cuando soñamos, explicando que la subida del muerto, el íncubo o la vieja bruja no son otra cosa que un trastorno que ocurre en la fase Mor (movimientos oculares rápidos) del sueño en la que el sujeto está a punto de quedarse dormido o a punto de despertar. Dicha experiencia hipnagógica tiene lugar en el cerebro cuando este se encuentra activo y el tronco cerebral bloquea las neuronas motrices que le dan movimiento a nuestro cuerpo en estado de vigilia. Si nuestro cuerpo no reposara mientras dormimos tenderíamos a escenificar lo que soñamos y accidentarnos. Sin embargo, a veces ocurre algo en el cerebro que nos hace entrar en un estado de pánico al presentarse sensaciones aterradoras de “alguien” que está en nuestro cuarto y sube encima de nosotros para asfixiarnos o incluso violarnos.10460416_711241705687725_3111447611303434781_n

La parálisis del sueño, catalogado como un trastorno del dormir, y que en el terreno de lo paranormal lo conocemos como la subida del muerto, vienen acompañadas de alucinaciones auditivas, visuales, táctiles e incluso olfativas. Estos aterradores episodios, según estadísticas realizadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social, le sucede al 30 o 50% de la población en México.

Es un fenómeno que se presenta en un sujeto aparentemente sano física, emocional y psicológicamente por lo menos una vez en su vida, aunque es importante subrayar que hay personas que padecen esta alteración del sueño con frecuencia y son aquellas que suelen tener trastornos de conducta y manifiestan una personalidad neurótica. Incluso los niños de entre 3 y 8 años sufren también de eventos recurrentes de parálisis del sueño, confundiendo e irritando a sus padres quienes no tienen noción de lo que realmente les está ocurriendo a sus hijos. La falta de sueño, el cansancio extremo, el estrés y el desorden de horarios para dormir son, de acuerdo a especialistas en trastornos del sueño, son las principales causas que los detonan. Un velador o  una persona que viaja con regularidad y está sujeta a cambios de horario son los mejores candidatos para experimentarla. En casos extremos, quienes han vivido un suceso traumático o sufren de alcoholismo, drogadicción o algún tipo de patología son susceptibles de experimentar estos episodios más de una ves a la semana.

EL MITO SE MODERNIZA11415330_711241715687724_8100556250720871048_n

Si en el medievo los íncubos y súcubos causaron estragos, actualmente, con la moda de los alienígenas que aparecen en las películas de ciencias ficción, las series de televisión como los expedientes secretos x así como los programas dedicados a difundir el fenómeno ovni, son los visitantes de dormitorio (alienígenas) los protagonistas en turno de la parálisis del sueño. Existen cientos de reportes de personas, sobre todo en territorio estadounidense, que afirman haber sido visitadas en sus dormitorios y llevadas a bordo de un ovni para convertirse en conejillos de indias de los extraterrestres. La novela del escritor neoyorkino Whitley Striber: Comunión es, sin duda, el mejor ejemplo de la “nueva modalidad” de entidades que nos invaden durante una parálisis del sueño así como la novela: Intrusos del autor estadounidense Bud Hopkins.

 

A partir de los constantes reportes de personas que han asegurado haber sido paralizadas en sus camas y llevadas a bordo de supuestas naves extraterrestres, el neurólogo canadiense Michel Persinger, famoso por sus experimentos con electromagnetismo aplicado en ciertas zonas específicas del cerebro humano, ha tratado de darle una explicación científica a las percepciones de los sujetos que afirman haber sido secuestrados de sus dormitorios por alienígenas, ha intentado darle una respuesta a la subida del muerto o Vieja bruja, a la visita de extraterrestres, a las experiencias místicas, a las experiencias cercanas a la muerte, extracorpóreas y acabar con, según él, con tan bizarros mitos. Persiger ha llegado a recrear en laboratorio dichos episodios con voluntarios de las más diversas culturas y creencias religiosas, estimulando artificialmente sus los lóbulos temporales del cerebro y provocando mediante electrodos colocados en la cabeza una descarga de corrientes electromagnéticas de baja intensidad. Las percepciones recreadas en laboratorio incluso fueron más intensas y vívidas que cuando se dan naturalmente sin inducirla. Los sujetos de experimentación han descrito la sensación de que alguien se acerca y los toca. Algunos describen a ángeles luminosos, otros a entidades diabólicas o la presencia de un ser querido ya fallecido y la sensación de salirse del cuerpo o de atravesar un túnel. En resumen, las interpretaciones son muy diversas, pues asegura Persiger, estas responden, según él, a la cultura y creencias de las personas que las experimentan.

Sin embargo, algunos expertos en temas esotéricos explica que la subida del muerto o parálisis del sueño, como la cataloga la ciencia, es el estado alfa en el que el cerebro entra en otra frecuencia o dimensión intermedia entre la realidad y el mundo de los sueños y donde residen seres del bajo astral. Es justo en esa dimensión intermedia donde nuestra mente consciente percibe entidades que no perteneces a nuestra realidad ordinaria.

Algunos estudiosos en esoterismo afirman que una de las posiciones del durmiente cuando más se presenta una parálisis del sueño es cuando se está acostado boca arriba ya que, según él, nuestros chacras están alineados en dicha posición y el ser del bajo astral: llámese íncubos, el muerto, la vieja bruja o alienígenas, son atraídos por esa energía que emanamos de nuestros chacras.  No es raro, entonces, que los nombres que la voz popular le ha dado, a través de la historia, a esta experiencia tengan una connotación de siniestra de personajes ligados a lo sobrenatural y tampoco lo  entonces los métodos para liberarse de esos aterradores eventos: los rezos para ahuyentarla.

El antropólogo y escritor Carlos Castaneda en su primer libro: Las enseñanzas de don Juan habla de los seres del “mundo otro” a quienes podemos ver mediante varias “técnicas” a voluntad o involuntariamente. Habla del punto de encaje que todos tenemos en el cerebro y cuando este se afloja y se mueve es cuando ingresamos a esas otras dimensiones. Los estados febriles, cuando estamos bajo el influjo de las drogas, el alcohol, en estado de ensoñación (entre dormido y despierto) o cuando estamos pasando por un impacto psicológico es cuando nuestra mente pude entrar y ver a los seres del “mundo otro”, Al menos de eso estaba convencido el famoso antropólogo, antes de morir.

¿Fenómeno natural o sobrenatural? Usted decide. Lo que es un hecho es que nadie está exento de vivir dicha experiencia en algún momento de su vida, ya que forma parte nuestra ancestral naturaleza.

 

 

Adriana Calzada Leon

Adriana Calzada León estudió la carrera de Periodismo y comunicación colectiva en la Escuela de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM. Inició su carrera como investigadora periodística en Programas de Investigación en el área de ovnis con Jaime Maussán en 1993 al mismo tiempo que laboraba como comentarista de cultura y espectáculos en la estación radiofónica ABC radio. En 1997 trabajó como investigadora periodística en el programa de corte esotérico de canal Tv Azteca: En Busca de lodesconocido. En 1998 fue titular y conductora del programa esotérico: Otra Dimensión en Abc radio. Al mismo tiempo, colaboraba para las revista: Contacto Ovni, Mundo Esotérico y otras publicación. Del año 2000 a 2008 fue reportera de diversas publicaciones de espectáculos como: Tv y Novelas, Tele-guíav, Hay Tv´s en la revista política Cambio, Conozca Más y Eres. En 2008 se convierte en coordinadora del área artística: Plaza de las Estrellas a la para colabora en la revista: Conexión Paranormal y en Conexión paranormal radio. En 2012 publica el libro: Tras las Huellas de los duendes de Méxido promoviéndolo hasta el dío de hoy en distintos foros culturales y esotéricos, así como programas de radio y televisión: Netas Divinas, Radio Capital, Vibra Tv y La Sobremesa. Actualmente ha concluido su trabajo como escritora en una novela y un libro de cuentos literarios.

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