Culto a lo femenino en el Mito del Rapto de Perséfone y en los Misterios de Eleusis

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Farah Leyeli Zeraoui

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Las diosas que recibían culto en Eleusis eran Démeter y Perséfone, madre e hija. Démeter es considerada diosa madre, “ya que -meter en griego significa ‘madre’, pero se discute madre de qué, esto es, qué significa el Da- inicial. Los antiguos creían que da- era una variante de ga-, por lo que significaría la “madre tierra”, pero parece más bien una etimología popular. No es sólo una diosa de la tierra, sino tiene rasgos típicos de una diosa de los infiernos. Su relación más estrecha es con el grano. A menudo se la representa con corona de espigas o con espigas en la mano.”[1] Emparejada con su hija Perséfone, hasta el extremo de que es corriente hablar de “las dos diosas” para referirse a ellas o a veces se les confunde como una misma.

Sin duda alguna el personaje de Perséfone es misterioso, su historia tiene un gran poder emocional: una doncella inocente, el dolor de una madre por el rapto y el regreso de su hija.

El culto a lo femenino está relacionado con la luna, debido al periodo de 28 días que tarda en generase la luna nueva, y la relación con el período Demetermenstrual de la mujer, mientras que el culto a lo masculino se relaciona con el sol. Esto tiene una importancia relevante, pues la luna se asocia con lo oscuro y Perséfone es la diosa del inframundo, es decir de donde no hay sol, además de ser la nieta de Hécate, la diosa de la hechicería.

“Démeter adquiere importancia, no tanto por su relación con el grano sino porque ella es la primera iniciada, la primera en comprender lo que le ha ocurrido a su hija. A Perséfone se le considera como la diosa secreta, oculta, inefable, relacionada con las cosas del más allá, ni siquiera está permitido nombrarla si no es como Thea. Ella es, tal como Freud la llamó, la silenciosa diosa de la muerte” [2]

La relación madre-hija, es algo que sólo las mujeres van a entender, pues ellas cuentan con el don de la vida, y esto es algo que el hombre jamás podrá comprender. La pareja madre-hija en relación con el grano es un prototipo familiar en muchas culturas. “En países del norte de Europa se habla de la Madre del Grano y de la Muchacha, representaciones del grano del año pasado y del nuevo año, como esquema prototípico de la regeneración de la vida (de alguna forma la Muchacha de este año será la Madre del año siguiente, y así sucesivamente); son, pues, una especie de alter ego una de la otra, símbolo de etapas de un mismo proceso. En honor de tales divinidades suelen celebrarse rituales muy relacionados con el ciclo de la cosecha y con los ciclos estaciónales.”[3]  Este mito habla sobre la creación de las estaciones del año, pero no es un mito agricultor, pues no se venera a Démeter como la diosa del fruto, en este mito su importancia es por ser la madre de la joven doncella raptada, es decir la relación con el mundo de los muertos. La pareja griega excede el marco de la ocultación y resurgimiento del cereal para convertir éstos en una metáfora de la desaparición del mundo de los vivos y de un resurgimiento en otra forma de vida. Este complejo juego de relaciones se manifiesta en el mito relacionado con Eleusis.

images (2)“En cuanto a Perséfone, es un nombre prehelénico, con múltiples variantes, Ferséfone, Ferrefatta, etc., pero muy a menudo se la llama simplemente Kore (o Core)  ‘la muchacha’.”[4] Desde mi punto de vista, Perséfone representa esa inocencia robada, aunque ella antes del rapto tiene un hijo de su propio padre, que a su vez es quien la entrega a su hermano, es decir Zeus se la entrega a Hades, por tanto, sabiendo lo que iba a pasar, no hace nada. La situación antes de los sucesos del mito es que mientras que la comunicación entre el Olimpo y la tierra está abierta, no había comunicación alguna entre el cielo y el infierno. La prueba es que Démeter no baja al mundo subterráneo a buscar a su hija cuando sabe que está allí. Y no lo hace, porque no puede. Si Hades atraviesa esta frontera, es sólo porque Zeus lo permite, y lo hace abriendo un camino que luego vuelve a cerrarse.

Zeus ante esto debe de establecer un lazo por alianza entre el mundo superior y el subterráneo y que mejor que hacerlo en familia, desde tiempos inmemoriales a existido en el mundo la tendencia de que la familia le escoge marido a la hija, en especial el padre, y pues Zeus da a su propia hija, y por tanto la novia más ilustre que puede proponerle a su hermano Hades, y éste es además el tío paterno de Perséfone, un pariente que en la antropología antigua tiene un papel importantísimo en el matrimonio de la sobrina.  Pero Zeus decide dejar esta idea del matrimonio normal y recurre al engaño al autorizar el rapto violento.

Demeter y Persefone
Démeter y Perséfone, museo del Louvre

A Démeter, en un principio le duele la idea de que su hija haya desaparecido, pero cuando Hécate, la diosa asociada a los misterios mágicos de la hechicería, le cuenta que el raptor es nada más y nada menos que su hermano Hades, por lo tanto ella se enoja pues como en cualquier otro matrimonio de dioses, la separación no existe. Todos siguen viviendo en el Olimpo. Pero al ser un matrimonio con el dios del mundo subterráneo, la comunicación entre éste y el mundo superior no existe. Démeter está, pues, condenada a no volver a ver nunca a Perséfone, y esto es algo que ella no puede permitir, pues su amor de madre es muy grande y no soporta la idea de ver a su hija infeliz lejos de ella, condenada a la desdicha y a la infertilidad.

La diosa sabe que su hermano (y padre de su hija) está detrás de todo esto y lo que ella intenta hacer es  conferirle a un mortal la condición de dios, la inmortalidad y esto es una enorme violación del nuevo orden de Zeus, que requiere la más estricta separación de dioses y hombres. Pero este intento de recuperar un hijo inmortal, fabricándolo, fracasa y ella cae en la desolación, pues no puede vengar y sacar ese coraje que tiene hacia ese hombre que la ha engañado, por lo tanto decide provocar la carestía de los seres humanos, cosa que ella, como diosa bajo cuyo patrocinio está la fertilidad de la tierra, puede hacer. Es curioso que la diosa lo haga encerrada en su templo. “El templo, que es el lugar en que los seres humanos se comunican con los dioses, es aquí el lugar en que esta comunicación queda bloqueada. No sólo es que ella esté aparte de los dioses y que también se aparte de los mortales, al no ofrecerles el fruto. Es que interrumpe el elemento principal de relación entre hombres y dioses, entre el Olimpo y la tierra, que es el sacrificio. Aquí la interrupción del sacrificio significa simplemente interrupción de los honores debidos a los dioses, porque los hombres, en plena carestía, no tienen nada que sacrificarles.” [5] Es decir que lo que Démeter hizo, fue bloquear la comunicación cielo/tierra, desde su templo, que es aquí una tierra de nadie que ni es el Olimpo ni es la tierra.7018187241600122

Esto si ocasiona el enojo en Zeus, con lo cual la diosa le enseña a los demás dioses que las mujeres siguen siendo importantes para la conservación del Olimpo, en especial esto se ve reflejado con los misterios que surgen de este rapto. La vuelta de Perséfone coincide con el rebrote de la vida propio de la primavera. La antigua incomunicación entre tierra e infiernos y el bloqueo provocado por Démeter de la relación entre cielo y tierra se desvanecen. Ahora los movimientos cíclicos de Perséfone aseguran para siempre la relación ordenada entre los tres mundos, celeste, terrenal e infernal y que ella será la intermediaria.

“La vida y la muerte están reunidas en su figura. Es la vida dividida en dos partes, y es también la representación de la fugacidad de la misma, todo lo que a ella está unido tiene el sello del paso breve del tiempo, el aleteo del instante: las flores, los perfumes. Fugaz, sensual y cautivante es su figura, pero el perfil demoníaco – que es su otra mitad- irrumpe de pronto y nos muestra su terrible rostro”[6]

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Perséfone es la unión del ser y del no ser, es la Core nacida de un rapto y de una violación como la que le sucedió a su madre por obra de Poseidón y posee las dos características de esa unión, el deseo y la recriminación, lo positivo y lo negativo, es la amante y lo innombrable al mismo tiempo, es la diosa madre y la diosa hija, es el símbolo del renacimiento. “Pero hay otras polaridades interesantes, Core, como indica su nombre, es una doncella. Mientras está con su madre, no realiza su fertilidad. El rapto, con toda su violencia, sirve para modificar el estatus de Perséfone, haciendo que pase de doncella a mujer y esposa. El mito es por lo tanto también etiológico del tránsito de la virginidad a la madurez.”[7] Al unirse a un dios del inframundo, se relaciona este ciclo de la juventud y de la madurez con el gran ciclo de la vida y la muerte. En el orden cosmológico del cielo-tierra y mundo subterráneo se ordenan también los ciclos de la vida, nacimiento, crecimiento, madurez y muerte.

Perséfone será la diosa del tránsito de esta vida a la otra y la que rige los destinos de las almas en el otro mundo, mientras la ciudad de Eleusis, que fuera testigo de los acontecimientos sagrados de dicho rapto, será destinada a venerar a la mediadora en la fertilidad en este mundo y la vida en el otro.

Hay que mencionar que los misterios de Eleusis no son propios de las mujeres, pero sí son hechos sólo para las Diosas Démeter y Perséfone.Demeter-con-trigo-y-amapola

“Una vez construido el templo, Démeter se refugia en él, irritada, y deja de propiciar que crezca la vegetación, lo que rompe completamente el orden de las cosas. Los hombres mueren de hambre y los dioses no reciben ofrendas. Zeus se decide a ensayar una conciliación. Por fin, se llega a un acuerdo. Perséfone volverá una parte del año con su madre, pero pasará otra con su marido, Hades, en los infiernos. Y es por eso por lo que, año tras año, cuando Perséfone regresa, Démeter vuelve a cubrir la tierra de flores y frutos. Una vez conseguida la reconciliación, Démeter instaura los misterios y vuelve al Olimpo”[8] Con estas actitudes, la gran diosa demuestra que sin la mujer el hombre muere.

En Grecia, excepto en Esparta, las mujeres eran inferiores a los hombres, solo servían para cocer, cocinar y procrear. Su virtud era estar calladas y no meterse en la política. Se sabe muy poco de los ritos hechos a las divinidades femeninas, y qué decir de los ritos hechos solo por mujeres, y todo esto se debe a que el hombre se encargó, en primer terminó de desaparecerlos por completo y en segundo, en borrarlos del mapa, es por eso que no hay información acerca de lo que se hacía en ellos.

También tiene que ver con esta idea de los complementos, es decir, Hades no era un hombre completo porque no tenía una mujer a su lado, a diferencia de Zeus y Hera, y se sentía celoso por ello, así que si no puede tener por las buenas a la mujer amada, la rapta, usa la fuerza, ya que es lo único que tiene a su alcance, y la engaña para someterla  a una vida en el infierno.

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 LA TRIPLE DIOSAluna diosas

La Trinidad o multiplicidad de la Diosa se refiere a tres distintos estados o aspectos de la misma entidad. Entidad que a su vez es el aspecto femenino discernible por nosotros de la Deidad.

Perséfone, Demeter y Hécate eran, la diosa en Tríada, en una época en que solamente las mujeres practicaban los misterios de la agricultura. Perséfone representa al grano verde, Demeter a la espiga madura y Hécate al cereal cosechado.

La joven o doncella: PERSÈFONE

La doncella es el aspecto más joven de la Diosa, relacionado con los descubrimientos y aspectos más creativos de nuestra personalidad. Es la inocencia y la despreocupación, la alegría de vivir. Se asocia con la primavera, por eso es que vemos a Persèfone recogiendo flores antes de ser raptada por Hades. Suele asociarse con la luna creciente, los colores blanco y rosa, y las flores, principalmente las silvestres o/y de color blanco. Sus animales asociados son los ciervos o cualquier otro animal silvestre.

La Madre: DEMETER

[9]La imagen de la madre como eterna dadora de vida fue una de las primeras representaciones religiosas de las que se tenga noticias. Antes que los dioses patriarcales posteriores, la diosa era reverenciada en su aspecto de creadora.”

En algunas de las imágenes mitológicas habituales de la madre se conjugan imágenes tanto creadoras como destructivas. Esto lo podemos ver como un intento de representar a la madre naturaleza en todos sus aspectos, esta parte “terrible” de la diosa lo vemos representado en Demeter cuando hace a la tierra infértil, causando sequías.

La madre se identifica con la luna llena, siendo patrona de las cosechas y velando sobre la fertilidad tanto de las mujeres como los animales y la naturaleza en general. El color que se le atribuye es el rojo, y sus animales asociados pueden ser el gato, paloma o delfín.

 

La anciana: HECATE

Si la doncella nos habla de comienzos, y la Madre de madurez, la Anciana nos hace pensar en finales. Este es quizás el aspecto menos comprendido de la diosa triple, uno que suele causar miedo ya que nos lleva inevitablemente a contemplar la muerte.

“La anciana fue reverenciada en las antiguas culturas como regente del inframundo, visto en ésas épocas como un lugar de descanso de las almas entre encarnación y encarnación, antes de volver al plano terrestre. Las asociaciones posteriores que se le dieron a éste lugar con el infierno de las religiones reveladas es la causa de que las representaciones de éste aspecto de la diosa se hayan equiparado con algo maligno o demoníaco, obviando el hecho de que todos debemos morir así como nacemos, y la función de ésta diosa era en general acompañarnos durante la última etapa de nuestra vida, preparándonos para el gran salto, rigiendo luego sobre las almas de los muertos mientras esperan el renacimiento.”[10]

Hécate fue llamada durante la edad media la reina de la brujas, era una deidad del inframundo y la luna, adorada en encrucijadas en las que se le hacían sacrificios durante la luna llena. Es el aspecto oscuro y poco agradable de la diosa. La anciana se asocia con la luna menguante, y los colores negro, azul profundo y el violeta más oscuro. La estación del año que le corresponde es el invierno, y sus animales usuales son el búho, lobo o cuervo.

 

BIBLIOGRAFÌA:

Alberto Bernabé. LOS MISTERIOS DE ELEUSIS. F. Casadesús (ed.), Sectes, ritus religions del món antic. Palma de Mallorca 2002.

Diel, Paul (1998), El simbolismo en la mitología griega. Editorial Universitaria Idea Books, S. A., traducción de A. Díez, España

Downing, Christine, LA DIOSA,  Kairós, Barcelona; 1999.

García Gual, Carlos. Introducción a la Mitología Griega. Alianza, Madrid 1999

Graves, Robert. Los Mitos Griegos, volumen I. Alianza, Madrid. 2004.

Kerényi, Karl: Eleusis: imagen arquetípica de la madre y la hija. Madrid: Siruela, 2004.

Machado, Manuel (2000), “Eleusis”, en Alma Caprichos El mal poema. Editorial Castalia, S. A., Madrid, pp. 137-38.

Miles, Margaret M. The Athenian Agora. American School of Classical Studies Publications, 1998.

Mircea Eliade (1989), Iniciaciones místicas. Editorial Taurus S.A., España, p. 37.

Mircea Eliade (1998), “Ensayo de una definición del mito”, en Aspectos del mito. Editorial Paidós Ibérica, S.A., Buenos Aires, p. 16.

Nietzsche, Friedrich (1995), El nacimiento de la tragedia. Alianza Editorial, S. A., Buenos Aires, p. 45.

Torres, Alejandro, Mitología Griega para niños, Editores mexicanos unidos, Mèxico; 2003.

Wasson, R. Gordon; Hofmann, Albert; Ruck, Carl: El camino a Eleusis: una solución al enigma de los misterios. Madrid: Fondo de Cultura Económica, 1993.

 

 

[1] Graves, Robert. Los Mitos Griegos, volumen I. Alianza, Madrid. 2004.

[2] Downing, Christine, LA DIOSA ,Perséfone en el Hades, Kairós, Barcelona; 1999.  pp: 59.

[3] IBID, pp.61.

[4] Graves, Robert. Los Mitos Griegos, volumen I. Alianza, Madrid. 2004.

 

[5] García Gual, Carlos. Introducción a la Mitología Griega. Alianza, Madrid 1999.

[6] http://www.ucab.edu.ve/eventos/congreso_filosofia/ponencias/parfait.doc.

[7] Downing, Christine, LA DIOSA, Perséfone en el Hades, Kairós, Barcelona; 1999.  pp: 59.

[8] Alberto Bernabé. LOS MISTERIOS DE ELEUSIS. F. Casadesús (ed.), Sectes, ritus religions del món antic. Palma de Mallorca 2002, pp.133-157

 

[9] Diel, Paul (1998), El simbolismo en la mitología griega. Editorial Universitaria Idea Books, S. A., traducción de A. Díez, España

 

[10] Idem

Un comentario sobre “Culto a lo femenino en el Mito del Rapto de Perséfone y en los Misterios de Eleusis

  • el agosto 15, 2017 a las 5:02 am
    Permalink

    Soy un fiel seguidor del mito del rapto de Perséfone.
    Muchas gracias!

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